Nuevo disco en CPRecords: Stereopomos + Viaje al Sueño.

15966472_10206025460075497_1460231951_o

Mientras el reloj avaro corre tras el tiempo para deglutirlo antes que nosotros, solo podemos atinar al presente como defensa y refugio….

Y la referencia a la cuestión temporal tiene que ver con la publicación de un disco que más allá de su música está atravesado por el tiempo, y claro, con el tiempo, las distancias. El caso es que a las habituales sesiones de Stereopomos en Trenque Lauquen, se sumó César Martín, radicado en Córdoba,  integrante junto a Mario Ayala del dúo Viaje al Sueño. Y ahora pienso que a veces lo que suena en la superficie tiene también el sonido del tiempo sosteniéndolo desde las profundidades, como un iceberg. Y es que son treinta años ya desde los experimentos ambient de Viaje al Sueño activos entre Santa Rosa y Trenque Lauquen (en CPRecords hay disponibles dos discos que pudieron ser rescatados de viejas cintas de los 90: Y dejen que llueva y Puertas). Por otro lado y como ya lo he mencionado aquí en ocasión de presentar su primer disco (Blanco Frío Trenque Lauquen), Néstor Polenta y Pomo Peralta de Stereopomos tienen toda una vida como músicos en diferentes proyectos pioneros del rock en Trenque Lauquen, desde mediados de los 70s.

En cuanto al disco, cada uno de los momentos que lo forman (capturados con la idea un tanto impresionista de la grabación de campo que busca atrapar un irrepetible instante sonoro de alto disfrute en la improvisación), fluye con la naturalidad de un juego que a esta altura es casi una tradición en algunos participantes, pero que siempre puede sorprender como la primera vez, tanto a quienes lo juegan como a quienes se sumergen en una escucha activa de los resultados. Quizá por algo de esto el ensamble entre los músicos aquí reunidos me resulta,- y valga la redundancia-, natural, fluido en su particularidad, en su deleite por sonoridades flotando en distintos planos manifestándose en la búsqueda. Hay ambient , -esa música sin principio ni final-, hay ruidismo, hay rock progresivo, aires de jazz, reminiscencias inevitables del espíritu del krautrock,  pero más allá de todo eso no aparece una “fusión” deliberada de estilos, sino síntesis. Síntesis, una gema cada vez más difícil de hallar en el mercado que impone probar fórmulas para el éxito, pero que aún habita en otros mundos dentro de este, donde la música y la experimentación son una práctica que resignifica nuestro “estar” en la vida.

Por todo ello y mucho más, los invito a recorrer Distancias Enlazadas, que es parte de un presente con memoria (aunque no atado a ella) , donde, -y guiándome por la portada del disco-, una nueva red de nervaduras se suma a las que ya traen alimento desde puntos lejanos en tiempo y espacio, para que sigan reverdeciendo más y más hojas de algún árbol… (FR)

Ir al disco por Aquí

 

Anuncios

La Hostia en CPRecords

00_-_android_se_comio_al_sonidista_-_image_1_front

*scroll down for English version

La Hostia es un proyecto de improvisación ruidista y no tanto, que surge, en principio, como dúo a cargo de Daniel Sulmaiter y Fabián Racca en el 2012. Sus primeras apariciones son en formato de experimento audiovisual (carbonoproyecto.net/podcasts/otros/otros2012-interferiosa/), con la colaboración de Mario Ayala .

Las sesiones de La Hostia exploran los límites y posibles cruces entre lo electrónico y lo acústico a través de la improvisación libre, con un siempre cambiante rango de fuentes sonoras. La búsqueda puede girar en torno al ruido que circula por retroalimentación entre una computadora y una mixer, objetos encontrados, aparatos electrónicos descartados,  hasta (como en este caso), manipulaciones de aplicaciones sonoras para teléfonos celulares y el clásico nebulizador para combatir las alergias invernales.

Son los tiempos de la inmediatez, las tecnologías que se condensan en un teléfono celular apuntan a la inmediatez, un nebulizador suena inmediatamente apretando un botón. Este posteo obliga a más de dos clicks para llegar al contenido (horror!)…. Pero aquí esa inmediatez tiene su propia lógica: el sonido es de un low-fi cercano al de los instrumentos de juguete electrónicos, la idea de “control” del devenir sonoro es ridícula, y la mejor forma de meterse en el juego es aceptando que la tecnología (esa gran zanahoria), es otro integrante más que nos ofrece variaciones impensadas….La escucha abierta al fin es lo que resuelve todo dilema. Y como en toda improvisación el performer es el operario que va modelando según su percepción/reacción lo que acontece en el proceso.

Aviso: Si bien probar esta hostia con calidad de sonido telefónico nos puede ayudar a navegar sin límites entre mares de basura electrónica, y según probos usuarios tiene efectos de armonización cósmica, todo sucede en la mas absoluta normalidad.

[Agradecemos infinitamente a Mariela Inés González por su hermoso trabajo para el arte de tapa.]

Los invitamos a acceder al disco

por AQUI.

La Hostia [The Host] is a project of noise improvisation and not so much, that arises in principle as a duo by Daniel Sulmaiter and Fabian Racca in 2012. Their first appearances are in the form of audiovisual experiment (carbonoproyecto.net/podcasts/otros/ otros2012-interferiosa /), with the collaboration of Mario Ayala. In this unit we call disk, a series of improvs with a nebulizer, phone apps with android system (generating noise, loops, sampler, drums pad), voices and effects processing.

La Hostia sessions explore the limits and possible crosses between the electronic and the acoustic through free improvisation, with an ever changing range of sound sources. The search can revolve around noise that circulates by feedback between a computer and a mixer, objects found, discarded electronic devices, up to (as in this case), manipulations of sound apps for cell phones and the classic nebulizer to combat winter allergies.

These are the times of immediacy, the technologies that condense on a cell phone point to the immediacy, a classic nebulizer sounds immediately by pressing a button. But this immediacy has its own logic here: the sound is a low-fi near those of electronic toy instruments, the idea of “control” over the process is ridiculous, and the best way to get into the game is accepting that technology is another member that offers us unpredictable variations…. Open listening is in the end what solves every dilemma, and the performer is the operator who is modeling what happens in that process according to his/her perception/reaction.

A note: While testing this host sound with phone sound quality can help us navigate without boundaries between seas of electronic waste, and according to experienced users it have cosmic effects of harmonization, everything happens in absolute normality.

It was recorded in September 2016 in La Casita de Carbono [Little Carbon House], Toay, La Pampa.                                                                                                                                                               We infinitely thank Mariela Inés González for her awesome work for cover art.

Go to the album HERE

Más ediciones de El balde carbónico de la Misericordia por CPRecords

Podría decirse que inauguramos una nueva modalidad de ediciones de discos “por lotes”, algo que surge de la acumulación desmedida de material listo para ser publicado desde hace tiempo, y de que algunas experiencias particulares en el CP, como El balde carbónico de la misericordia, produjeron una verdadera discografía.

En esta sociedad actual saturada de información, quienes hemos venido recorriendo un camino autogenerado,  con escasa participación en circuitos artístico-culturales,  si bien en el tiempo se fueron encontrando conexiones en otras partes fuera del cachito de planeta que habitamos, solo podemos pretender dejar una huella lo más clara posible sobre lo experimentado y producido. A esta altura de nuestras vidas está claro que uno no sigue con estas prácticas impulsado por la idea de hacer algún tipo de carrera, de llegar a algún lado, o sentir que lo que hace tiene una repercusión cierta en tal o cual sector social. La motivación más recurrente en el carbono es y ha sido la necesidad de búsqueda, de ejercitar una práctica musical o sonora en continuo cambio, de hacer para ver  qué pasa en ese momento,  darle una oportunidad a lo que realmente sale y relacionarse con eso,  y con frecuencia  grabar dicho proceso como una muestra para escucharla, analizarla o volver a reutilizarla cuantas veces se quiera.

Esta fue en líneas generales la práctica en la que se basó El balde carbónico para hacer crecer internamente la confianza imprescindible a la hora de funcionar como banda de improvisación libre no académica y en un ambiente como el pampeano (o argentino en general?), muy conservador en cuanto a música, donde está más aceptada la experimentación en otras áreas como las artes plásticas por ejemplo.  En tal contexto, entonces, es lógico que en un proyecto que se anima a no hacer lo que se espera sino lo que sinceramente siente y hace, hay que estar dispuesto a consecuencias muchas veces negativas, que pueden tensionar y generar conflictos que desgasten a cualquier grupo humano. Al contrario de lo que planteaban muchas críticas sobre todo locales (de gente que en realidad no quería ahondar mucho en el tema), el nivel de autoexigencia en El balde… era altísimo, pero claro,  difícil de apreciar porque no pasaba por repetir todos los días lo mismo en un ensayo, sino que el objetivo era expandir en cada sesión la comunión en tiempo real con el sonido y lo que se siente como música, escuchar cada vez más todo lo que sucedía simultáneamente y llegar a ese punto sublime donde no se trata de interactuar deliberadamente, de encajar en lo que el otro está haciendo, sino que lo que suena es el resultado de las complejas decisiones individuales fluyendo entre una sola y muchas músicas distintas a la vez, lo que me gusta llamar una convivencia sonora, cimentada en el respeto y la igualdad de oportunidades en el juego. Y esto no quiere decir que siempre se va al terreno del ruido blanco o del no-formato, prueba de ello son la cantidad de canciones que surgen como si estuvieran planeadas, algo muy divertido de experimentar a sabiendas de su condición efímera.  Después de todo  si alguien las quiere escuchar de nuevo, bueno, para eso está la grabación señores, y esos robots a los que se les aprieta el repeat y ya está!!

Damas y caballeros y valientes propietarios de robots en general,  gracias a CPRecords aquí están los discos que documentan una parte significativa de esas sesiones, hay varias más horas grabadas que tal vez algún día editemos, o bien quedarán como archivos que se sumen a cientos de grabaciones testigos de toda una historia vibrando desde un rincón en La Pampa. (Fabián)

Ventosum (2007)  https://carbonoproyecto.net/cprecords/discos/05-2012-ventosum-por-el-balde-carbonico-de-la-misericordia/
After the chicken(2007) :https://carbonoproyecto.net/cprecords/discos/06-2012-after-the-chicken-por-el-balde-carbonico-de-la-misericordia/
lo+dnero(2008) :https://carbonoproyecto.net/cprecords/discos/07-2012-lodnero-por-el-balde-carbonico-de-la-misericordia/
A que se parece(2008) :https://carbonoproyecto.net/cprecords/discos/08-2012-a-que-se-parece-por-el-balde-carbonico-de-la-misericordia/
Amasando la masa(2008) :https://carbonoproyecto.net/cprecords/discos/09-2012-amasando-la-masa-por-el-balde-carbonico-de-la-misericordia/
Cosa de mutantes(2008) :https://carbonoproyecto.net/cprecords/discos/10-2012-cosa-de-mutantes-por-el-balde-carbonico-de-la-misericordia/ 
Tónico kraut(2008):https://carbonoproyecto.net/cprecords/discos/11-2012-tonico-kraut-por-el-balde-carbonico-de-la-misericordia/