ZuluSouvenir en CPRecords

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Imposible que no se me dibujara una sonrisa de encanto cuando escuché este disco por primera vez. Porque en este tipo de trabajos sobrevuela esa energía que tiene que ver con el disfrute de un juego altamente divertido y creativo,

En este caso con la intención de valerse artesanalmente de la propia voz como sonido plástico y flexible, capaz de generar o demoler todo el resto de la música o sugerirlo. Voz asociada aquí a las vías de multiplicación en tiempo real que ofrece una loopera, que a la vez aparece con sus ruidos de manipulación en escena .

Así flotan estas “canciones” que improvisa Anders Toor (ZuluSouvenir) y dan vida a Voxeo, con la libertad y desparpajo de experiencias como Jud Jud o Zuvi Zuva, o cierto Nurse with Wound o las canciones en ninguna lengua de Damo Suzuki o…vaya a saber cuantos mas de los que no tengo ni idea, pero que seguro quedarán en la memoria de pequeños grupos de personas que atesoran sus discos o sus esporádicos shows en vivo. Es que, por más que se hable del “riesgo experimental” no abundan los saltos al vacío sin “colchón sonoro o musical” que los proteja. Menos que menos reflejando con expresión desnuda los ecos de referencias minimalistas contemporáneas como Steve Reich, Suicide o Moondog en algunos tracks.

Y vuelvo otra vez a la voz, ese instrumento milenario que todo lo puede,  pero que tras un siglo de industria cultural, solo se respeta como creación artística si hay virtuosismo vocal de por medio. Virtuosismo que en general distrae, que no invita a meterse en el viaje sino solo a admirar la virtud claro.

¿Pero que pasa si estamos ante un “relato sin pies ni cabeza”,como repite el mismo Toor en un pasaje, donde el “sentido” es el juego y lo que pueda descubrirse a partir de una escucha abierta que se comparte con el performer?. Aunque el disco sea una percepción en diferido la grabación sigue siendo registro de una improvisación que al menos en una primera escucha “sucede”. ¿Y que sucede cuando esa grabación se escucha mas de una vez ?…

Bueno, son demasiadas preguntas para una presentación, ya veremos. Hacia allí nos dirijimos. ZuluSouvenir nos lleva. (FR)

Ir al disco FLECHA ZuluSouvenir

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Nuevas Experiencias Musicales en el SE de Mendoza (compilado)

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Acercándonos al final de un 2017 que para el futuro de una gran mayoría de argentinos se torna cada vez más oscuro, se refuerza la convicción de que si algo interesante, que valga la pena, va a suceder, habrá que inventarlo. Casi siempre es así pero con períodos donde nos arrinconan más o menos, nos dejan respirar y renovar esperanzas  y apuestas o no. Pero si para algo sirve la conciencia acerca de esto es para prestar atención, escuchar, descubrir, valorar y hacer lo posible por potenciar aquellos caminos creativos que florecen en distintos ámbitos sea el tiempo que sea. Y este tiempo no es la excepción.

Fue para mí un gran placer participar de una edición del Festival San Experimental en San Rafael, Mendoza, a mediados de año. Allí pude conocer a Simón Miguelo y Graciela Alvarez Maroccolo, artistas organizadores y anfitriones super atentos del evento en cuestión. También a Eduardo Arauz, músico experimental radicado en Gral. Alvear, a pocos km de San Rafael, en el sudeste mendocino y a otros músicos que se acercaron y con los que intercambié algunas breves impresiones, pero suficientes  para que se dispare espontáneamente la idea que terminó plasmada en este compilado.

Siempre es una revelación cuando se puede recorrer, ya sea en vivo o a través de la web, sitios de los cuales tenemos muy pocas noticias en general, situación que se repite en la producción artística. Pareciera que, como la lógica de un país eternamente centralizado indica, gran parte de las identidades regionales han de construirse primero bajo la supervisión de Buenos Aires y de allí “bajar” a los diferentes rincones del territorio con la versión “típica” de “lo que es y lo que no es” de cada lugar. Pero la realidad nos demuestra que hay mucho más “allá afuera” de lo que asoma por las vías de los antiguos circuitos centrales y que no depende de la intermediación de estos para su existencia.

Prueba de esto último es el presente compilado que compartimos por CPRecords, el cual se circunscribe nada más que al área sudeste de Mendoza, no a toda una provincia que sería inabarcable en una sola edición si contáramos los proyectos que se dan en la capital mendocina, por ejemplo. Se puede apreciar aquí una gran diversidad y convivencia de estilos musicales muy definidos (lo cual no quiere decir “cerrados”), atravesados por el proceso de experimentación en un mix particular en cada caso  (es decir expandir y huir de los cánones de cada género más o menos sugerido o asociable).

Nuevas Experiencias Musicales en el Sudeste de Mendoza no es un compilado de ninguno de los géneros que lo habitan, ni siquiera limitado a la idea de “bandas nuevas”, sino que está concebido como un “ecosistema sonoro-musical” donde cada actor es parte necesaria y enriquecedora de un paisaje cultural que a menudo vibra (como en otras partes del país) debajo de la superficie. Sin embargo, hay quienes sostienen que en la “aparente monotonía” de algunos paisajes la imaginación crece libre, como en el espacio natural del sudeste de Mendoza o el oeste pampeano, donde se extiende un ambiente árido pero con una gran biodiversidad, donde la belleza no se impone, se descubre. (FR)

Invitamos a descubrir entonces un disco super-dinámico para escuchar, descargar y/o encargar su copia física en cdr, acceder a páginas resúmenes de cada autor y tanto pero tanto que no se puede más que dirigir el preciado CLICK  FLECHA FLECHAAQUI disco AQUI

Fin de año pleno de ediciones. Hoy, Gabriel Pereira Spurr en CPRecords.

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Presentamos Lim Boh, disco de Gabriel Pereira Spurr, músico uruguayo radicado en Argentina desde hace bastante tiempo ya. Ubicada en la copa infinita del árbol “experimental”,  la música de Gabriel fluye y se contorsiona en distintas direcciones.                                                                                                                                             A esta altura es casi normal y aceptado que los músicos menos convencionales se hagan cargo (aunque no declamen su independencia) de todo el proceso de producción, al punto en que suelen ser indivisibles la composición de la performance, la grabación, la mezcla y casi todo lo que viene hasta que el disco está disponible para su escucha. Por ello hablamos aquí de una polifuncionalidad que directamente se engulle el lugar del artista y el del artesano, dos calificaciones (a menudo usadas de modo discriminatorio) que se diluyen y reaccionan químicamente entre sí para generar algo nuevo. Finalmente la obra es el resultado de y está influenciada por todo ese proceso, se termina nutriendo del mismo .

Con la guitarra como su instrumento principal y munido de un set de herramientas digitales y analógicas, Gabriel construye, desde la libertad de su mundo creativo, una música que visita, habita y conecta diversas formas, edificios y patios abandonados o quizá solo en espera permanente. Aparece entonces cierto ambient de espíritu industrial que recorre paisajes mecanizados, donde aún sobreviven voces ancestrales, como un rescoldo de lo que alguna vez fuimos, y ya ardió.

Lo dije hace unos años cuando recién conocí alguno de sus trabajos: Viva la música, Viva Spurr! (FR)

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La Hostia en CPRecords

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*scroll down for English version

La Hostia es un proyecto de improvisación ruidista y no tanto, que surge, en principio, como dúo a cargo de Daniel Sulmaiter y Fabián Racca en el 2012. Sus primeras apariciones son en formato de experimento audiovisual (carbonoproyecto.net/podcasts/otros/otros2012-interferiosa/), con la colaboración de Mario Ayala .

Las sesiones de La Hostia exploran los límites y posibles cruces entre lo electrónico y lo acústico a través de la improvisación libre, con un siempre cambiante rango de fuentes sonoras. La búsqueda puede girar en torno al ruido que circula por retroalimentación entre una computadora y una mixer, objetos encontrados, aparatos electrónicos descartados,  hasta (como en este caso), manipulaciones de aplicaciones sonoras para teléfonos celulares y el clásico nebulizador para combatir las alergias invernales.

Son los tiempos de la inmediatez, las tecnologías que se condensan en un teléfono celular apuntan a la inmediatez, un nebulizador suena inmediatamente apretando un botón. Este posteo obliga a más de dos clicks para llegar al contenido (horror!)…. Pero aquí esa inmediatez tiene su propia lógica: el sonido es de un low-fi cercano al de los instrumentos de juguete electrónicos, la idea de “control” del devenir sonoro es ridícula, y la mejor forma de meterse en el juego es aceptando que la tecnología (esa gran zanahoria), es otro integrante más que nos ofrece variaciones impensadas….La escucha abierta al fin es lo que resuelve todo dilema. Y como en toda improvisación el performer es el operario que va modelando según su percepción/reacción lo que acontece en el proceso.

Aviso: Si bien probar esta hostia con calidad de sonido telefónico nos puede ayudar a navegar sin límites entre mares de basura electrónica, y según probos usuarios tiene efectos de armonización cósmica, todo sucede en la mas absoluta normalidad.

[Agradecemos infinitamente a Mariela Inés González por su hermoso trabajo para el arte de tapa.]

Los invitamos a acceder al disco

por AQUI.

La Hostia [The Host] is a project of noise improvisation and not so much, that arises in principle as a duo by Daniel Sulmaiter and Fabian Racca in 2012. Their first appearances are in the form of audiovisual experiment (carbonoproyecto.net/podcasts/otros/ otros2012-interferiosa /), with the collaboration of Mario Ayala. In this unit we call disk, a series of improvs with a nebulizer, phone apps with android system (generating noise, loops, sampler, drums pad), voices and effects processing.

La Hostia sessions explore the limits and possible crosses between the electronic and the acoustic through free improvisation, with an ever changing range of sound sources. The search can revolve around noise that circulates by feedback between a computer and a mixer, objects found, discarded electronic devices, up to (as in this case), manipulations of sound apps for cell phones and the classic nebulizer to combat winter allergies.

These are the times of immediacy, the technologies that condense on a cell phone point to the immediacy, a classic nebulizer sounds immediately by pressing a button. But this immediacy has its own logic here: the sound is a low-fi near those of electronic toy instruments, the idea of “control” over the process is ridiculous, and the best way to get into the game is accepting that technology is another member that offers us unpredictable variations…. Open listening is in the end what solves every dilemma, and the performer is the operator who is modeling what happens in that process according to his/her perception/reaction.

A note: While testing this host sound with phone sound quality can help us navigate without boundaries between seas of electronic waste, and according to experienced users it have cosmic effects of harmonization, everything happens in absolute normality.

It was recorded in September 2016 in La Casita de Carbono [Little Carbon House], Toay, La Pampa.                                                                                                                                                               We infinitely thank Mariela Inés González for her awesome work for cover art.

Go to the album HERE

Stereopomos en CPRecords

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Con frecuencia hablamos (en este y otros espacios) de música experimental, improvisación libre, de rock o folck por fuera de los estereotipos, de progresiva, ambient, paisajes sonoros y otras aproximaciones a la universal práctica de la música. Pero no hay término ni definición que no se preste a interpretaciones y comparaciones dudosas sin el contexto donde se dan estas acciones creativas. Efectivamente hay mundos dentro de mundos en cada actividad humana y la música o el trabajo artístico con sonidos no son la excepción. Hay gente que bucea en las aguas inquietas de la experimentación a través del estudio de diferentes variantes musicales contemporáneas en la academia, hay quienes también dedican años de su vida a producir y experimentar de forma autodidacta, o quienes realizan su búsqueda desde la fusión de géneros más convencionales o populares. Y si bien hay un hilo en común que es la música, el sonido, cada uno tiene su particularidad, su manera de abordar  cada género. Por ello no es fácil decir qué es y qué no es improvisación libre por ejemplo, porque cada uno tiene su propio “libre de…”, o qué es y qué no es música experimental, término que tiene tanta amplitud y diversidad de enfoques como personas experimentando hay. Finalmente lo que siempre termina de clarificar la cosa es la música, lo que suena, lo que se transmite, y el compromiso de cada uno con su práctica. El resto puede que esté en manos del azar o de las construcciones culturales que moldearon más o menos abiertamente la percepción de quien escucha.

Desde esa galaxia sin fórmulas entonces, llega Stereopomos, proyecto surgido de tres historias de vida y musicales ligadas en diferente grado al ámbito cultural-musical de Trenque Lauquen (provincia de Buenos Aires) desde los años 70. Década cuya oscuridad alumbró paradójicamente manifestaciones artísticas fundacionales que emergieron como una resistencia de la vida ante tanto miedo instalado de infinitas formas.

Casi cuarenta años después de todo esto, el camino tiene un recodo imprevisible, habitado por Néstor Polenta (tecladista de Igoagrio, banda de rock pionera de fines de los 70 (1977-82) en Trenque Lauquen que más tarde derivó en La Sobrecarga. Aún recuerdo unas grabaciones casi clandestinas (que me hiciera escuchar Mario Ayala hace unos años),  en el sótano-sala de ensayo de la casa de Néstor y en algún teatro de la ciudad en plena dictadura, que realmente sorprenden hoy en día);  Eduardo “Pomo” Peralta, baterista y percusionista que formó parte de numerosos grupos rockeros, jazzeros, bluseros, quien desde siempre transmite su conocimiento a nuevas generaciones de bateristas en ese lugar; y por último, un conocido de la casa carbónica, Mario Ayala, quien incursionó desde fines de los 70, principio de los 80 en el rock de garaje (o “de patio” según anécdotas que ha contado alguna vez), integrante junto a Cesar Martin, del dúo Viaje al Sueño, surgido entre Trenque Lauquen y Santa Rosa (La Pampa), con un estilo indefinible que poco tiempo después se llamó ambient, pero que en realidad es Viaje al Sueño. Mario también es un partícipe desde la primera hora en el Carbonoproyecto, compartiendo diversos grupos (GMSN, El balde carbónico de la misericordia, Ensamble del Espinal, entre otros) y experiencias que se pueden encontrar recorriendo las publicaciones de este sitio sin ir más lejos.

Stereopomos aparece de primera mano como una síntesis posible de todo lo mencionado. Y quizá, justamente por eso, asomen otros interrogantes imposibles de responder de modo pertinente con palabras. Porque el terreno de la música que fluye desde este trío de guitarra procesada, teclados, batería, voces, tiene un paisaje propio, que invita a descubrirlo, a vivirlo a través del tiempo de escucha. Y como toda expresión sin concesiones quedará prendada en el sentido musical de unos cuantos y será directamente ignorada por muchos otros según indica la lógica imperante. Y qué más da, parece decirnos Stereopomos, si siempre ha sido así!

Y esa es más que suficiente razón para compartir con gran alegría desde CPRecords, su primer registro en forma de disco-documento: Blanco Frío Trenque Lauquen.  (F.R)

Invitamos a escucharlo por: Aquí