Presentamos”Territorios” (Experimentación sonora en Argentina)

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Después de varios años de publicarse diferentes recopilatorios que rondan la música experimental en el país, con más o menos recursos pero casi siempre autogestivos, está claro que es una de las más efectivas herramientas para revalorizar y construir una escena posible. Y justamente el gesto y acción de organizar unidades un tanto dispersas en el mundo real, en un continuo donde se relacionen una serie de aventuras sonoras y musicales, es una de las contribuciones más importantes al intentar delinear un mapa viable (y en constante actualización) de estas experiencias. CPRecords también sumó su aporte en este sentido allá por el 2012 con la edición online de Acción y Percepción Sonora.

Otro punto de interés que evidencian dichas producciones es que pueden surgir de lugares geográficos que en épocas preinternéticas habrían sido impensables, generando al menos en lo virtual una convivencia de distintas voces que si tuvieran que depender del criterio de los principales centros/intermediarios culturales del país, casi todos resumidos en Buenos Aires (CABA en general), sería mucho más complicado. Es que hacer las cosas desde la libertad que ofrecen los circuitos más chicos, tiene sus limitaciones pero a la vez sus ventajas a la hora de lidiar con menos burocracias y preconceptos. Esos mini-circuitos también existen en las grandes ciudades como BsAs y al igual que los del interior casi no acceden a la atención de diarios, radios, tv, festivales,  más ocupados en reproducir precisamente discursos y producciones que viajan por las vías centrales (sino por dinero aunque sea por prestigio), a contramano de un mundo que se mueve rizomáticamente a través de las redes. Pese al siglo XXI, una configuración/concepción arcaica del país, sigue latente desde las históricas divisiones del estado nacional en formación (entre 1852 al 80) con otras regiones que, guerras mediante, fueron “integrándose” a una nación donde la cabeza visible continúa en Buenos Aires. Tal es así que en estos días hemos asistido a discursos políticos por parte de funcionarios del gobierno donde afloran visiones que atrasan más de un siglo en el reloj. En tal contexto se escuchan y se leen cosas por parte de la elite porteña actualmente en el poder, como “juntos los tucumanos y argentinos”, o se llama a desconfiar de “caudillos” (candidatos presidenciables por ej) que provengan de alejadas provincias del interior con un “curriculum prácticamente desconocido” entre otras perlas. Y si esta lógica de considerar a ese “otro” que habita en las provincias (o en los suburbios de las grandes ciudades) con un mero criterio utilitario sigue rumiándose a un nivel político de envergadura, no es extraño que en lo cultural también se reproduzca con frecuencia un patrón similar incluso por simple inercia, porque “siempre fue así” y punto.

Es bueno aclarar que estamos hablando de una tendencia que si bien se reproduce en mayor o menor medida según sectores en juego (medios e incluso artistas), no es una realidad absoluta. Me refiero a la existencia de recientes excepciones a la regla como Salgan al Sol (Avant rock en la Argentina del siglo XXI), compilado que se publicó en Lima (por Buh Records) pero su coordinación estuvo a cargo de Norberto Cambiasso desde Bs. As., o Argentina Suena  coordinado por Raul Minsburg desde el CEIARTE en la Universidad de Tres de Febrero (Bs As), y alguno más que puedo desconocer. Aquí el rasgo distintivo en paralelo con la música es la idea de un país que no termina en la Av. Gral Paz.

El proyecto Territorios es fruto de la iniciativa personal de Lorenzo Gomez Oviedo, músico experimental, escritor y docente que desarrolla su trabajo desde San Juan. Su intención desde el principio fue asomarse a un panorama muy diverso de producciones que (a falta de uno mejor), se pueden englobar bajo el término experimental, y que están vivas en distintos rincones del país. Fiel reflejo de eso es el amplio rango de músicas exploratorias contenido en Territorios y el grado de definición en el proceso experimental de cada una. Conviven aquí nombres más conocidos en la escena “in progress” del país, junto a otros más nuevos o bien con menos difusión aunque su trabajo lleve varios años de evolución.

Por todo esto y por la celebración que implica poner a rodar cada nuevo compilado, desde el más profesional al más artesanal, los invito a sumergirse en esta versión online de Territorios (Experimentación sonora en Argentina), que también cuenta con una edición limitada de 50 copias en cdr a cargo de Lorenzo  y colaboradores. (F. R)

ir a TERRITORIOS

 

Más Radiocarbono en la web

El espacio de Radiocarbono que se va construyendo desde un principio como sistema de radio a la carta, mediante podcasts y archivos con trabajos de radioarte y otros, tiene desde abril de este año, una programación semanal a través de radio analógica por Radio Nacional Santa Rosa. El ciclo, que finaliza en noviembre, cuenta con el auspicio de la Sec. de Cultura y Extensión de la Universidad Nacional de la Pampa. Se trata de un espacio pensado a modo de experimento con cuatro programas de diferente índole (La oreja infinita, El show de Dj Antonio I, Relatos Fonográficos, Tierra Invisible), pero relacionados con los intereses generales del Carbonoproyecto  a lo largo del tiempo. Salvo los últimos programas de El Show… que se están retrabajando en un proyecto mayor, todos los demás se van subiendo como podcasts a la web después de transmitidos por la radio pública.

He aquí los más recientes disponibles para escucha online (también se pueden descargar a través de sitios como offliberty.com o enviandonos un mensaje), y por supuesto si alguien quiere retransmitirlos solo tiene que comunicarse con nosotros .

La oreja infinita en Octubre comparte escuchas y charla con un invitado especial: Horacio Ferreras desde Puerto Madryn. Música de Gustavo Ribicic, Laurie Anderson, Auris+Gino, Melt Banana y Pere Ubu.

La Oreja Infinita

En esta edición de Tierra Invisible: charla entrevista con Luis Alvarado (Buh Records) y Norberto Cambiasso, productores del compilado Salgan al Sol (Avant Rock en la Argentina del siglo XXI). Suena música de: Fútbol, Las orejas y la Lengua, Ricarda Cometa, Vlubá, Criadero en Seres, Pescadas, Antihéroe, y Alan Courtis.                                                                                                  LOGO Tierra invisible-JulioUna charla con Chuse Fernandez y su proyecto de escuela de radio TEA FM en Zaragoza, España. Se escuchan algunas producciones de radioarte con distintas aplicaciones de la fonografía y un relevamiento sonoro por la ciudad de Zaragoza, llamado Recorridos Sonoros. Todo esto en la última edición de Relatos Fonográficos.

 Relatos Fonográficos Septiembre 2015

Reseña: Adriana de los Santos “Ground 0”

Dice Paul Quignard en “El odio a la música”: “¿Cuál es la entonación originaria de la música? ¿Por qué hay instrumentos de música? ¿Por qué los mitos prestan atención a su nacimiento?”. Preguntas que aceptan variadas respuestas e interpretaciones.
Adriana-Ground Zero

     https://adrianadelossantos.bandcamp.com/releases

Calor pasión cambio quiebre faro musa.

Ella abre los espacios y los llena.
No existe fuego más ardiente, que el que escupen las vísceras.
Lo sabe – o infiere -, y se divierte. Goce. Puro.

Pasión por el descubrimiento, por el ingreso a zonas vedadas (para otros), por la irrupción.

El cuerpo / los cuerpos se contorsiona/n, como una cuerda, como una llama.

No hay vuelto por la vuelta ni retorno cierto y, mientras el alquimista prepara su fuego, ella dispara sus dardos. Y acierta.

El sonido – o la falta de él (lo mismo desde otro ángulo) -, vuelve día la oscuridad y viceversa. Los huesos se hacen astillas y la cabeza, o lo que queda, cede su espacio.

Las barreras se derrumban. Las defensas son, sólo, un fantasma.
La mirada se enciende, la piel se eriza y las entrañas arden.
Imágenes pesadillas fantasías prohibidas.
La piel arrancada a jirones escupe brebajes que disparan, directo al plexo, a la ciencia que fue dogma.

El cambio es impredecible, a menudo sangra y muta, resistiendo identificaciones como tal.

No hay un par de dedos iguales, reaccionando a golpes variables, atomizados, independientes de sentido, de un sentido (o de varios), a menudo no se reconocen.
La misma tela jamás recibe dos pinceladas iguales, una tecla tampoco, aunque reconozca el golpe, o el roce.

Fragmentos de historias, uniéndose, siempre cambiantes. Parábolas. Humeantes visiones, el sexo escapa por las grietas y las aguas no se calman. ¿Quién define lo que no fue?, lo que nunca fue. ¡El azar!. Tal vez.

Como si nada fuese cierto, la historia se reconstruye de fragmentos, de magdalenas, de pesares, de goces y ciencias crípticas. También de sonidos y silencios.

Sofá de pinches ardientes, estiletes que liberan, diez dedos que son armasinstrumentosherramientas. Y más, mucho más. Si los laberintos fuesen interminables buscaría ese piano, como provocadora compañía para soledades que se presumen longevas.
Rectas intermitentes, curvas inacabadas, espirales centrípetos, carne ardiendo y diez dedos.
Diez
Dedos
O más
Ya no importa.

Adriana de Los Santos-adriana

Adriana de Los Santos-elotrotango

Después de más de treinta años de carrera, que incluyen participaciones con algunos de los referentes nacionales e internacionales más influyentes de los últimos años dentro del campo del “experimentalismo”, infinidad de conciertos en el país y el exterior, una tarea docente que incluye discípulos de múltiples nacionalidades, y muchos etcéteras más; Adriana de los Santos se dispuso a dejar su primer registro sonoro. Celebremos.

 

Este “Ground 0” – alejado de torres gemelas y cercano al espíritu de John Cage -, se manifiesta como un punto de inicio. Auguramos un punto de quiebre en su carrera, o un nuevo disparador de la misma.
Junto a socios provenientes del free jazz, la tradición experimental argentina y la performance, como Guillermo Gregorio, —–Carlé Costa, Mono Hurtado, Agustín Genoud, Fernando Perales, Sam Nacht + Grod Morel, Migma y Andrea Pensado, nos encontramos con una especie de resumen, sumamente acotado es cierto, de una trayectoria que, parece, siempre a punto de recomenzar. Resulta medianamente cierto que, para iniciar algo nuevo, hay que terminar con algo viejo; aunque no estoy seguro que esto aplique en el caso que nos ocupa.

De los Santos se reinicia y se reinventa permanentemente. Desde el piano y fuera de él.
Nunca fue una artista limitada a un solo espacio, de hecho, si algo la caracteriza, es su indomable búsqueda estética para confirmar y sostener una postura ética de un compromiso pocas veces visto.
Y es el piano su arma favorita para expresar y cautivar, el socio eterno para ejemplificar un contrato sellado a fuego, con el compromiso que define una existencia.
Síntesis de huracán y hechicera, de los Santos arremete, mezcla, une, desagrega – sin el menor atisbo de complacencia -, sonidos y silencios, con cada uno de los compañeros de ruta escogidos; haciendo añicos convenciones, incluso aquellas que se erigieron en pos del “vanguardismo”.
El idioma de estos tiempos, apenas, está comenzando a escribirse y, tengo para mí, que a Adriana de los Santos le corresponden algunas páginas.
Brindo por ello.
Horacio J. Ferreras
melafu@gmail.com

[No hay que comprar para tener, hay que comprar para sostener.]

Seminario de Alcides Larrosa sobre La improvisación libre contemporánea

El 22-23 y 24 de octubre se desarrollará este Seminario internacional a cargo del guitarrista, compositor e improvisador libre Alcides Larrosa en la ciudad de Mendoza, Argentina. Alcides Larrosa

A continuación y convencido de que la claridad y profundidad de conceptos en torno a este tema muchas veces trivializado, es necesario redifundirlas, transcribo algunos pasajes de los pensamientos, fundamentos y objetivos de Alcides y este seminario (FR):

” La improvisación libre contemporánea, es un modo de creación musical cuya enseñanza no forma parte de la oferta académica de las instituciones oficiales ni privadas, las que se encuentran abocadas exclusivamente a la enseñanza de las músicas creadas a través de un proceso compositivo, para luego ser recreadas frente al público a través de su interpretación (sean éstas clasificadas como clásica, contemporánea o popular). Es así que nuestras instituciones forman fundamentalmente compositores e intérpretes.

Sin embargo, no se nos escapa que existen algunos establecimientos cuyos planes de estudio incluyen la enseñanza de la improvisación, aunque vinculada fundamentalmente al jazz y a algunos otros géneros musicales de los llamados “populares”. No es este enfoque sobre la improvisación el que se desarrollará en este seminario, dado que tiene condicionantes tan fuertes desde el género en que debe enmarcarse, que la diferencian considerablemente de la libre improvisación contemporánea.
Bajo esta categoría queremos significar una música ante todo nueva, por lo tanto no enrolada ni derivada de ningún género, y que debe surgir de la creación instantánea de él o los ejecutantes frente al público, sin que la misma esté condicionada por ningún tipo de predeterminación específica para cada obra. Ésta se crea en el mismo proceso de su ejecución y no tiene por objetivo ser recreada en otra oportunidad. El público está presenciando el proceso creativo mismo y puede gozar de la percepción de este proceso en tanto lo pueda reinterpretar y resignificar según su propia sensibilidad y capacidad. En cambio en las obras creadas compositivamente el proceso creativo carece de importancia, lo importante es el objeto finalmente logrado por el compositor, y eso es lo que va a percibir el público, a través de la intermediación creativa del intérprete. Son dos modos de creación musical, ambos muy valiosos, sólo que la improvisación libre contemporánea por numerosos motivos –cuyo análisis no es motivo de este trabajo– no se suele enseñar de manera institucional.”

“El seminario que ofrecemos es un paso adelante hacia la formación de nuevos improvisadores libres profesionales quienes, para poder realizar la creación musical instantánea responsablemente, requieren de una formación que debe diferenciarse fundamental y necesariamente de la que necesitan tanto compositores como intérpretes, sin perjuicio de que existan territorios comunes. Los roles son muy disímiles y reconocen numerosas diferencias de las cuales voy a mencionar aquí sólo algunas:

• El compositor tiene plazo poco limitado para su creación, así como la posibilidad de adición, sustracción y modificación del material, además del empleo de otros diversos recursos netamente compositivos; su obra está pensada para ser luego recreada por un intérprete, aunque sea él mismo.
• El intérprete también posee, para construir su versión, un vasto margen temporal y, por otra parte, el material de su creación va a estar acotado a aquello que el marco estilístico y la propia obra determinen.
• En cambio el improvisador libre carece de cuestiones que condicionen a priori cada obra en particular, aunque sí hay aspectos conceptuales generales que orientan el carácter de sus obras en conjunto. Esto conlleva que las materias primas del improvisador deberán ser seleccionadas
con criterio de aptitud para la creación instantánea, dada la obvia imposibilidad de sustraer o modificar el material. La educación auditiva del improvisador debe permitirle, percibir las peculiares características del devenir del proceso creativo concreto y decidir cómo insertarse en el mismo a cada momento.
• La improvisación libre contemporánea crea su música en y para un sitio específico, por lo tanto es también muy importante que cada improvisador pueda percibir lo que el entorno devuelve, por así decirlo, así, por ejemplo, las reflexiones cercanas, la reverberación, la actitud del público, los sonidos accidentales internos o externos al recinto, etc., podrán ser incorporados como parte del material a emplear en la obra. Esto es particularmente notable en las improvisaciones protagonizadas por un solo músico.”

“La formación del improvisador profesional debe permitirle crear su música en el mismo proceso en que la está ejecutando, siendo simultáneamente creador y ejecutante instantáneo. Esto no se logra con disertaciones teóricas puras, pero tampoco con la sola repetición de esquemas técnico-mecánicos, como asimismo no basta con el acopio de una vasta colección de sonidos nuevos: es necesario un profundo debate conceptual, la realización de improvisaciones de creciente grado de libertad y su posterior análisis, el trabajo de investigación y estudio personales entre una unidad y otra.”

“La creación espontánea no es producto de la simple espontaneidad, sino que hay capacidades que adquirir previamente para poder hacerlo, hay que construir incansable y pacientemente la propia subjetividad y, como parte esencial de la misma, la capacidad de percepción de la subjetividad del Otro, es decir, de quienes comparten en sitio y oportunidad específicas una actividad improvisatoria determinada. La expresión comunitaria y espontánea de la intersubjetividad de los improvisadores -con el necesario respeto y valoración mutua de las respectivas autonomías creativas- es condición necesaria para la creación de improvisaciones realmente libres, realmente contemporáneas.”

Más información sobre esta exelente oportunidad para entrar al rico mundo de la improvisación libre contemporánea en:

 http://alcideslarrosa.com.ar

Y aquí, una página de Alcides Larrosa en el sitio del Carbonoproyecto con motivo de la inclusión de una pieza suya en el compilado Acción y Percepción Sonora por CPRecords:

https://carbonoproyecto.net/cprecords/discos/aps/alcides-larrosa/

“Intersnauta” en el sur del país, entrevista a Javier Gofin.

Intersnauta es el nombre del proyecto solista de Javier Gofin  fluyendo desde la ciudad de Bariloche. Fue un verdadero placer escuchar su producción sonora y haber tenido un interesante intercambio de opiniones que derivó en esta entrevista. Por otra parte es muy estimulante encontrar artistas que dedican toda una vida a “cuidar la tarea de seguir explorando” en medio de una realidad donde todo sucede y desaparece cada vez más rápido. Son varios los puntos en común y también diferencias que hallé con el Carbonoproyecto y me pareció que nadie mejor que el propio Javier para ampliar y contarnos sobre su enfoque y experiencias. Aquí va:

Fabián Racca  Leía sobre tu actividad, entre 1984-1996 en Villa Gessell y posteriores en Bariloche, como baterista en grupos de rock, jazz, reggae, funk entre otros, y si bien la idea de “fusión” aparece ya como experimentos rítmicos, pareciera que el interés por la música experimental más definida se acentuó en algún momento de tu etapa en el sur. ¿Me podrías contar cómo se dio ese proceso, a través de qué experiencias? ¿Pensás que el hecho de vivir en ese lugar del interior influyó para el desarrollo de tus experimentos sonoros?

 Javier Gofin – Es algo complejo de explicar pero podríamos definir dos etapas de un mismo proceso. Antes de mudarme al sur viví principalmente mi actividad como Baterista donde tuve la posibilidad de aprender la rítmica base que me sirvió para el desarrollo hacia otros estados sonoros que casi de manera inconsciente tenía instalados en mi curiosidad. En el Sur, descubrí un lugar con mucha diversidad artística, entonces mi situación de Baterista continuó un proceso acelerado hacia el Músico Baterista, que no es lo mismo. Conocí músicos interesantes con una visión diferente, en Bariloche, y por el momento la Fusión era lo experimental. También iniciaba la aventura de manera personal estudiando el concepto de experimental a través de un teclado con el que desarrollaba estructuras sonoras no convencionales. El sur montañoso, como otros tantos lugares, tiene algo que no se puede describir, lleva a la introspección y esto es un ingrediente extra para situaciones Artísticas, y la Estepa Patagónica es un espacio increíblemente sonoro desde este concepto, viviendo estos paisajes es casi inevitable para quien tiene la sensibilidad…oír cierta música en su interior. Luego de un hermoso proceso de gran actividad y continuo aprendizaje hacia el 2000 me corrí de la fusión definitivamente y mi interés por lo experimental terminó de despertar. Mi inquietud como Baterista se amplió hacia el lugar de percusionista, ejecutante de generadores de sonidos, con investigaciones que surgieron en la formación de un laboratorio principalmente de improvisación a cargo de un compositor experimental local. En este lugar hubo mucha música que me influyó, convencional y no convencional, músicos locales con los que toqué y comprendí conceptos musicales que cerraron básicamente, por decirlo de alguna manera, las ideas sonoras que en esos momentos me motivaban. Luego del 2003 comencé una nueva etapa donde me encuentro principalmente en total libertad sonora y en soledad para desarrollar finalmente una visión personal sobre lo experimental, ampliando conceptos, métodos, etc, etc…

Sí, vivir en el Sur influyó y se abrieron muchas puertas a un universo musical cercano al que yo me imaginaba.

 FR-¿Pasaste por alguna instancia de educación formal en música o todo tu trabajo es autodidacta?

 JG – Tengo en mi historial… dos clases de batería regaladas (porque no las podía pagar… jajaja!) y luego el laboratorio de improvisación experimental con O. Vásquez (año 99, 2000), que creo… fue una idea grupal… éramos 3, un violinista y guitarrista (eléctrica), otro guitarrista que incursionaba en medio del trabajo en el teclado y yo tocando generadores de sonido y percusión, esto duró 3, 4 sesiones. Sí, definitivamente mi trabajo es autodidacta… y está en todos esa capacidad… pero bueno… a mucha gente esta palabra o condición la asusta!… un académico fana diría – ¡socorro aprendió solito!… ¡no lo puedo comprender!…- y esto pasa no sólo con el Arte.

 FR-¿Qué compositores, improvisadores, ideas u obras contemporáneas forman parte de tus influencias o con los cuales sentís alguna identificación o puntos de contacto?

 JG – Bueno… no se pueden dejar de nombrar a John Cage, Juan Carlos Paz y Mauricio Kagel, ellos son más bien escuela, pero mis influencias son diversas y eclécticas: King Crimson, Zorn, Música aborigen original (OJO! no folklore), sino la música nativa, música raíz, la más pura que pueda encontrar, de culturas como la japonesa con la potencia de los KODO y sonidos sutiles, Mbya guaraní en nuestro país, africanas con su percusión con estructuras únicas ancestrales y en lo arábigo la sonoridad especial de voces e instrumentos de cuerda y otras tantas culturas. En estas músicas raíz encuentro una visión espacial sobre el sonido, no se trata de notas, son mas bien una representación de un estado vivencial, son imagen y sonido. También Bjork, Uakti, E. Sharp, Y. Tersen y otros. Pero considero que la música aborigen que nombré es mi influencia principal actual, hay algo en ella que me llama profundamente la atención, porque es mucho más de lo que se puede oír, me despierta sensaciones inspiradoras, tienen ingredientes que no existen en otras expresiones.

 FR– Escuchando tus discos encuentro una gran libertad compositiva donde los sonidos ocupan lugares muy definidos en el tiempo y todo muy bien grabado por más que sea de forma casera. Sin embargo definís tu trabajo como sound art precario. ¿En qué sentido considerás que esto es así?

 JG – Sound Art Precario es un concepto físico, una manera de incluir la precariedad de los generadores de sonido que utilizo, más la batería, un único barato y humilde micrófono y una Tascam vieja que grababa en casette y le sumamos también para cerrar el cuadro, el hecho de  que grabo el material donde puedo y dé, la comodidad. La calidad final es casi lo que quiero pero se plasman las ideas noblemente.

 FR– Me gustaría saber un poco sobre tu proceso creativo, ¿cómo es, qué lo dispara, es una práctica diaria, qué rol tiene la improvisación en los resultados finales?

 JG – La improvisación y el oído son lo principal, la organización es lo que sigue. El proceso es simple, no es algo diario, va madurando y un día aparecen ciertas claridades por algún sonido o inclusive situaciones e imágenes que hayan despertado a nuevas ideas o quizá a incursionar en algo que va tomando forma a partir de su aparición. Dejo que este proceso se realice con naturalidad y a su tiempo, sino no sale nada. Generalmente nacen muchas propuestas a la vez que organizo y sigue el proceso de elaboración. O sea, busco comprender hacia dónde me lleva lo que voy tocando, escuchando y grabando, mezclando primero mentalmente cada pieza y analizando detalles, hasta escuchar y encontrarlo casi cerrado (es un proceso que sostengo mientras desarrollo mi vida cotidiana) para luego mezclarlo en un programa digital simple. Esto puede durar días o meses, hasta lograr 8, 10 piezas con una forma determinada para terminar de pulir. Siempre intento armar conceptos en cada grupo de composiciones nuevas, entonces decido por ejemplo que todo sea acústico o crudo o que tenga algún mínimo efecto digital o ambiente determinado. Pero como suelo ejecutar los instrumentos y generadores de sonido de manera particular y ellos tienen sonidos especiales, últimamente quiero que eso tenga mucho valor como el resto de todo lo que se puede escuchar en cada track.

 FR-Incursionás también en los sonidos terapéuticos con el uso de cuencos sonoros, ¿cuál es tu relación e interpretación de este enfoque actualmente?

 JG – Utilizo poco los cuencos en estos últimos trabajos, pero los uso a diario de manera personal como un modo de conectar con la vida de otra manera, es un sonido especial que modifica aunque no nos demos cuenta. Estuve dando sesiones de meditación con Cuencos sonoros grupales e individuales, es un estado muy especial y recomendable como método sanador y de apertura hacia otra forma de pensamientos. El sonido en todas sus versiones modifica todo silenciosamente… para bien o para mal…

 FR-¿Te ganás la vida con alguna actividad relacionada a tu trabajo artístico? ¿Con qué otros músicos compartís estas inquietudes en Bariloche?

 JG – La vida me la gano con otra cosa, donde a veces aplico (cuando me dejan) algo de arte. En otra época también vendí algunos cuadros de mi autoría, actividad que va paralela a mi desarrollo musical y dediqué un tiempo a dar clases de batería pero ya dejé de dar tantas explicaciones… jaja!. Ultimamente no estoy en contacto con músicos con los que pueda compartir mis ideas sonoras, es muy personal esta etapa que estoy viviendo y estoy por ahora bien así. Ya volveré al tema… cuando aparezcan las personas adecuadas para algo nuevo que llame mi atención.

 FR– ¿Cómo ves la receptividad hacia la música experimental en el interior comparado a las ciudades como Buenos Aires, por ejemplo?

 JG – La música experimental, lamentablemente, se esta bastardeando, hay una confusión entre lo experimental y lo “raro sin sentido y sin propuesta diferente” (término discutible), se está estandarizando como justamente no tiene que suceder. La recepción en Buenos Aires creo que está estandarizada, la globalización tiene sus pro y sus contra… Lo que logro escuchar es más de lo mismo. En el interior, presiento que todavía lo comercial no arrasó con todo pero no nos descuidemos… En Bariloche por ejemplo viví una época de gran diversidad y había lugares dispuestos a mostrar Arte experimental y gente hambrienta de escuchar algo diferente, pero actualmente las cosas ya no son así. Y los que no caímos en la hipnosis estamos mas bien recluidos a continuar la tarea.

Intersnauta: Intersticios y navegante. 

JG – Siempre tengo una visión integral de la música, ésta se compone no sólo de sonidos mezclados sino de ambiente, de estados, imágenes y otros tantos aspectos (los intelectuales de la música no piensan lo mismo), esto también amplía en mi caso lo que Intersnauta quiere contar.

Y acá viene, para algunos, lo conflictivo!

Estamos invadidos y mal acostumbrados a escuchar música (entre”) que nos dice que pensar, que cantar, como movernos y hasta cómo tocar en nuestros instrumentos, las academias programan, técnica e intelectualmente a personas para que se expresen de determinada manera, y hacer lo que les enseñaron perfectamente. Muchos terminan siendo grandes músicos y los mas curiosos en un intento de abandonar lo aprendido en busca de otra visión sonora, sin elementos, comienzan la aventura de lo experimental y la decisión de seguir con un mapa sin caminos o volver… el miedo puede engañarnos, el ego y los prejuicios, cómodos y acentuados lucharán contra lo desconocido. Con constancia y convicción podemos dibujar en la arena a orillas del mar sabiendo que una ola borrará lo hecho.

Abandonar lo aprendido para conectar con lo propio de cada uno, es un paso hacia la libertad compositiva, estética y sonora… y porqué no… en todas las expresiones artísticas.

Estoy convencido que existe una música diferente por cada ser humano, el “ser un músico” no existe, existe la necesidad de expresarnos y la expresión es comunicación, conectar con otro, solo decidimos como y con que, entonces nos ubicamos en algún lugar con nombre para comenzar siendo algo claros y nos presentamos, -“yo soy músico”- … que es sólo un título.

Lo experimental es la experiencia, eso que y como dibujamos en la arena a orillas del mar.

Todo fue experimental alguna vez, practicar arte experimental no sólo es romper reglas establecidas, es proponer, no algo más…no alternativo… es una actitud y punto de vista.

(octubre de 2012)

En este sitio podrán acceder a escuchar y/o descargar algunos materiales:

http://intersnauta.wordpress.com/